Voces críticas ante Proyecto Hidroeléctrico Garabí Imprimir
Escrito por Administrator   
Miércoles 29 de Octubre de 2008 00:00

Contras

Alteración del microclima, pérdida de biodiversidad, proliferación de mosquitos y parásitos, destrucción de la pesca, y aumento de la pobreza y desocupación, enfermedades y conflictos sociales, son algunas consecuencias de las represas en la región.

Buenos Aires: Luego de conocerse días atrás la decisión de los presidentes Cristina Fernández de Kirchner y Luizsaltos de Mocona Inacio Lula da Silva de poner en marcha los pasos necesarios para la construcción del proyecto hidroeléctrico de Garabí –ubicado sobre el río Uruguay entre las provincias de Misiones y Corrientes (Argentina) y el Estado de Rio Grande do Sul (Brasil), voceros de organizaciones sociales y ambientalistas de ambos países hicieron conocer su preocupación por los impactos negativos en la cuenca.

Precisamente los grandes impactos provocados por Itaipú, Yacyretá y Salto Grande –esta última entre Argentina y Uruguay, con su secuela de comunidades y productores tradicionales desalojados por la creación de los enormes embalses, destrucción de las pesquerías, y aumento de la desocupación y la pobreza, entre otras serias secuelas son, según los ambientalistas, una clara muestra de “los costos impagables y los daños irreversibles que estas megaobras transfieren a la sociedad”.

Impactos irreversibles

“Los habitantes de la región de las Misiones no encuentran información suficiente sobre la reanudación del proyecto Garabí y sus impactos”, dijo hoy consultada por la Agencia RENA con base en Buenos Aires, Elisángela Soldatelli Paim, coordinadora de proyectos del Núcleo Amigos de la Tierra Brasil, con oficina en Porto Alegre.

“Garruchos es uno de los municipios brasileños que se verá afectado por la obra. Según el Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE), hay 3.675 habitantes la mayoría del sector rural, dedicados a la agricultura familiar y a la pesca artesanal, que serán desalojados”, detalló Soldatelli Paim.

“Una de las grandes preocupaciones de los movimientos sociales que cuestionan la reanudación de Garabí es el impacto provocado por la llegada de centenares de nuevos trabajadores a la región, además de la pérdida de tierras cultivables, bosques y biodiversidad debido la formación de otro lago artificial. En la cuenca del río Uruguay, proyectos ya funcionando como las hidroeléctricas de Itá, Machadinho, Barra Grande y Campos Novos provocaron enormes impactos socioambientales”, señaló.

“Algunos impactos son irreversibles, como la alteración del microclima, la pérdida de biodiversidad y la proliferación de mosquitos y parásitos, aumentando de manera alarmante las enfermedades y los conflictos sociales, entre otros problemas. Los gobiernos no toman en cuenta estos hechos”, advirtió la experta.

“Es importante destacar que la región tiene otros potenciales desaprovechados de generación energética que poseen menor impacto ambiental y social, como la energía eólica, las pequeñas centrales hidroeléctricas, las pequeñas cooperativas termoeléctricas, que podrían funcionar con cáscara de arroz, por ejemplo. Lo que no existe es la voluntad política de apoyar esos proyectos”, destacó.