Cuenca del Plata, un gran tesoro compartido Imprimir
Escrito por La Nueva   
Sábado 04 de Febrero de 2012 00:00

Cuenca del Rio de la PlataArgentina (Buenos Aires) -- El ministro del Ambiente paraguayo, Oscar Rivas, afirmó que la Argentina y Paraguay son dos países que comparten uno de los mayores tesoros de la humanidad, la Cuenca del Plata, que está entre los cinco sistemas hídricos más importantes del mundo y segundo del continente.

En una entrevista en la embajada del Paraguay en Buenos Aires, Rivas indicó que la Cuenca del Plata es uno de los territorios más ricos del planeta, con Paraguay enteramente dentro de ella y una buena parte de las zonas más importantes de la producción, historia, población y economía argentinas.

"Todo aquello que hagamos con impacto positivo o negativo, es algo que tenemos en común con la Argentina, y del agua dulce que compartimos se deriva otro elemento que hace a la existencia como es la hidroenergía, limpia, aunque no libre de impactos ambientales", sostuvo.

Para Rivas, el tercer aspecto que comparten ambos países es la biodiversidad, no sólo en términos estrictamente biológicos, sino de potencial genético que ha sido puntal para el desarrollo de la cultura de los pueblos de la región, que es presente y futuro de ambos pueblos.

"A esa megadiversidad biológica le podemos asociar la megadiversidad cultural sobreviviente en nuestras naciones, que no es simplemente un canto nostálgico a las culturas originarias, sino, sobre todo, una constatación de culturas que pueden ofrecernos muchísimo en las soluciones de los problemas que hoy se nos plantean a nivel planetario", agregó.
Rivas opinó que los saberes, respecto del manejo de los territorios, los ecosistemas y los fenómenos naturales que tienen nuestros pueblos originarios pueden darnos pistas y respuestas muy contundentes que nadie es capaz de ofrecer.

"Para hacer frente a los efectos del cambio climático, no se requiere la transferencia de tecnología en una relación unidireccional, sino el diálogo de saberes con los pueblos que han demostrado ser sociedades sustentables, pudiendo vivir armónicamente con su territorio y su hábitat", consideró.

"Compartimos esto en cuanto a potencialidades y, en cuanto a problemas, uno de los principales es el modelo económico al cual le hemos apostado desde los 60 y que sigue vigente: el basado en la megaproducción agrícola para la exportación", planteó.

Según Rivas, esto supone serios problemas sociales y ambientales, porque, si bien produce dividendos importantes en cuanto al producto interno bruto, lo hace a costa de la exclusión social y el subsidio ambiental.

"Esa megaproducción que ocupa territorios exige un subsidio social y ambiental en el mediano plazo, por lo que debemos generar un proceso de reconversión económica para que los principios de sustentabilidad rijan nuestros procesos económicos", observó.

Megaminería y soberanía

A. Rivas advirtió que la otra amenaza que debiera enfrentarse es la irrupción de la megaminería. "Tenemos que hablar un poco más de los principios socioambientales postulados en la Carta de la Tierra, de la que se hará una revisión en Río de Janeiro en junio, e incorporar las responsabilidades ciudadanas como elemento emblemático de construcción de nuevos paradigmas".

B. Respecto de la soberanía sobre los bienes patrimoniales naturales, Rivas consideró que es lo más importante en este proceso de construcción de caminos que conducen a esos escenarios del país, la región y el planeta. "La soberanía de los pueblos, destinatarios finales de nuestros actos colectivos, hoy vuelve a cobrar fuerza, porque hay un proceso muy fuerte de desempoderamiento de los gobiernos de los Estados-Nación, frente a las grandes megaempresas que marcan las pautas macroeconómicas".